martes, 27 de enero de 2009

Ayudanos... Danos tu opinión

Nuestra Parroquia actualmente está viendo ls nuevos horizontes en actividades y manera de Pastoral.

Necesitamos tus comentarios y opiniones a las actividades que hemos realizado y las que con tu ayuda e ideas podremos realizar.

Esperamos tus respuestas las cuales las puedes hacer por este medio, dejando un comentario al final de este escrito o por medio del email de nuestra parroquia: sanantoniopr@gmail.com.

Esperamos escucharte.

40 Horas de Adoración Octubre 2008

Celebran a la Virgen como en su Patria

El pasado 21 de enero los hermanos dominicanos se dieron cita en el Santuario Parroquial San Antonio de Padua en Río Piedras para celebrar la fiesta de su patrona y protectora, La Virgen de la Altagracia.

Con el templo lleno a máxima capacidad inició la misa en un ambiente festivo. La Misa celebrada por el párroco, Fray Roy Martínez OFM. Cap. y concelebrada por Fray José A. Villarán, inició al son de merengue. Durante la celebración se les dio especial saludo a los visitantes y habitantes de las diferentes provincias o pueblos dominicanos. Al culminar la Eucaristía se hizo la consagración a la Virgen y luego de la bendición final se llevó a cabo en el patio de la Parroquia una fiesta de pueblo que contaba con música bailable, típica de la República Dominicana.

Esta celebración ha sido especialmente preparada por los pasados doce años por los miembros de la Asociación de Devotos de la Virgen de la Altagracia o Altagracianos. Mensualmente, el segundo domingo de cada mes, en la misa de 11:00am. se dedica a todos los hermanos dominicanos y a la Virgen de la Altagracia.

III DOMINGO ORDINARIO Fiesta de la Conversión de San Pablo

25 de enero de 2009
Primera Lectura
Lectura del libro de los Hechos de los Apóstoles (9, 1-22)

En aquellos días, Saulo, amenazando todavía de muerte a los discípulos del Señor, fue a ver al sumo sacerdote y le pidió, para las sinagogas de Damasco, cartas que lo autorizaran para traer presos a Jerusalén a todos aquellos hombres y mujeres que seguían el nuevo camino.

Pero sucedió que, cuando se aproximaba a Damasco, una luz del cielo lo envolvió de repente con su resplandor. Cayó por tierra y oyó una voz que le decía: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?” Preguntó él: “¿Quién eres, Señor?” La respuesta fue: “Yo soy Jesús, a quien tú persigues. Levántate. Entra en la ciudad y allí se te dirá lo que tienes que hacer”.

Los hombres que lo acompañaban en el viaje se habían detenido, mudos de asombro, pues oyeron la voz, pero no vieron a nadie. Saulo se levantó del suelo y aunque tenía abiertos los ojos, no podía ver. Lo llevaron de las manos hasta Damasco y allí estuvo tres días ciego, sin comer ni beber.

Había en Damasco un discípulo que se llamaba Ananías, a quien se le apareció el Señor y le dijo: “Ananías”. El respondió: “Aquí estoy, Señor”. El Señor le dijo: “Ve a la calle principal y busca en casa de Judas a un hombre de Tarso, llamado Saulo, que está orando”. Saulo lo tuvo también la visión de un hombre llamado Ananías, que entraba y le imponía las manos para que recobrara la vista.

Ananías contestó: “Señor, ha oído a muchos hablar de ese individuo y del daño que ha hecho a tus fieles en Jerusalén. Además, trae autorización de los sumos sacerdotes para poner presos a todos los que invocan tu nombre”. Pero el Señor le dijo: “No importa. Tú ve allá, porque yo lo he escogido como instrumento, para que me dé a conocer a las naciones, a los reyes y a los hijos de Israel. Yo le mostraré cuánto tendrá que padecer por mi causa”.

Ananías fue allá, entró en la casa, le impuso las manos a Saulo y le dijo: “Saulo, hermano, el Señor Jesús, que se te apareció en el camino, me envía para que recobres la vista y quedes lleno del Espíritu Santo”. Al instante, algo como escamas se le desprendió de los ojos y recobró la vista. Se levantó y lo bautizaron. Luego comió y recuperó las fuerzas. Se quedó unos días con los discípulos en Damasco y se puso a predicar en las sinagogas, afirmando que Jesús era el Hijo de Dios.

Todos los que lo oían quedaban sorprendidos y decían: “¿No es este hombre el que andaba persiguiendo en Jerusalén a los que invocan el nombre de Jesús y que ha venido aquí para llevarlos presos y entregarlos a los sumos sacerdotes?” Pero Saulo, cada vez con más vigor, refutaba a los judíos que vivían en Damasco, demostrándoles que Jesús era el Mesías.
Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: (salmo 116)

R/ Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio.

Segunda Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los gálatas (11, 11-20)

Hermanos: Les hago saber que el Evangelio que he predicado, no proviene de los hombres, pues no lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.

Ciertamente ustedes han oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo, cuando yo perseguía encarnizadamente a la Iglesia de Dios, tratando de destruirla; deben saber que me distinguía en el judaísmo, entre los jóvenes de mi pueblo y de mi edad, porque los superaba en el celo por las tradiciones paternas.

Pero Dios me había elegido desde el seno de mi madre, y por su gracia me llamó. Un día quiso revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos. Inmediatamente, sin solicitar ningún consejo humano y sin ir siquiera a Jerusalén para ver a los apóstoles anteriores a mí, me trasladé a Arabia y después regresé a Damasco. Al cabo de tres años fui a Jerusalén, para ver a Pedro y estive con él quince días. No vi a ningún otro de los apóstoles, excepto a Santiago, el pariente del Señor.

Y Dios es testigo de que no miento en lo que les escribo.
Palabra de Dios.

Evangelio
Lectura del santo Evangelio según san Juan (21, 15-19)

Preparación del Nacimiento y Posadas en la Comunidad de Buen Consejo

Fotos Nacimiento y decoración de la Parroquia

lunes, 5 de enero de 2009

Solemnidad de la Epifanía

Primera Lectura
Lectura del libro del profeta Isaías
(60, 1-6)

Levántate y resplandece, Jerusalén, porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor alborea sobre ti. Mira: las tinieblas cubren la tierra y espesa niebla envuelve a los pueblos; pero sobre ti resplandece el Señor y en ti se manifiesta su gloria. Caminarán los pueblos a tu luz y los reyes, al resplandor de tu aurora.

Levanta los ojos y mira alrededor: todos se reúnen y viene a ti; tus hijos llegan de lejos, a tus hijas las traen en brazos. Entonces verás esto radiante de alegría; tu corazón se alegrará, y se ensanchará, cuando se vuelquen sobre ti los tesoros del mar y te traigan las riquezas de los pueblos. Te inundará una multitud de camellos y dromedarios, procedentes de Madián y de Efá. Vendrán todos los de Sabá trayendo incienso y oro y proclamando las alabanzas del Señor.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial: (salmo 71)
/R Que te adoren, Señor,
todos los pueblos.

Segunda Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios (3, 2-3. 5-6)

Hermanos: Han oído hablar de la distribución de la gracia de Dios, que se me ha confiado en favor de ustedes. Por revelación se me dio a conocer este misterio, que no había sido manifestado a los hombres en otros tiempos, pero que ha sido revelado ahora por el Espíritu a sus santos apóstoles y profetas: es decir, que por el Evangelio, también los paganos son coherederos de la misma herencia, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la misma promesa en Jesucristo.

Palabra de Dios
Evangelio
Lectura del santo Evangelio según san Mateo (2, 1-12)

Jesús nació en Belén de Judá, en tiempos del rey Herodes. Unos magos de Oriente llegaron entonces a Jerusalén y preguntaron: “¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer?” Porque vimos surgir su estrella y hemos venido a adorarlo”.

Al enterarse de esto, el rey Herodes se sobresaltó y toda Jerusalén con él. Convocó entonces a los sumos sacerdotes y a los escribas del pueblo y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. Ellos le contestaron: “En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres en manera alguna la menor entre las ciudades ilustres de Judá, pues de ti saldrá un jefe, que será el pastor de mi pueblo, Israel”.

Entonces Herodes llamó en secreto a los magos, para que les precisaran el tiempo en que se les había aparecido la estrella y los mandó a Belén diciéndoles: “Vayan a averiguar cuidadosamente qué hay de ese niño, y cuando lo encuentren, avísenme para que yo también vaya a adorarlo”.

Después de oír al rey, los magos se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto surgir, comenzó a guiarlos, hasta que se detuvo encima de donde estaba el niño. Al ver de nuevo a la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa y vieron al niño con María, su madre, postrándose, lo adoraron. Después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Advertidos durante el sueño de que no volvieran a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.

Palabra del Señor.

II Domingo dspués de Navidad

4 de enero de 2009

Primera Lectura
Lectura del libro del Eclesiástico
(24, 1-4. 12-16)

La sabiduría hace su propio elogio y se gloría en medio de su pueblo; abre su boca en la asamblea del Altísimo y ante todos los ejércitos celestiales se glorifica, diciendo: “Yo salí de la boca del Altísimo y cubrí como niebla toda la tierra. Yo levanté mi tienda en las alturas y mi trono era una columna de nubes. Entonces el creador del universo, el que me formó, me dio una orden y me dijo: ‘Pon tu tienda en Jacob, que sea Israel tu heredad’. En el principio, antes de los siglos, me formó y existiré para siempre. En su santa tienda ejercí las funciones sagradas ante él; por eso fijó mi morada en Sión, en la ciudad amada me hizo reposar y puso en Jerusalén la sede de su poder. En un pueblo glorioso eché raíces, en la porción del Señor, en su heredad”. Palabra de Dios.

Salmo Responsorial (del salmo 147)

R/Aquel que es la Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros.

Glorifica al Señor, Jerusalén, a Dios ríndele honores, Israel. Él refuerza el cerrojo de tus puertas y bendice a tus hijos en tu casa. /R

Él mantiene la paz en tus fronteras con su trigo mejor sacia tu hambre. Él envía a la tierra su mensaje y su palabra corre velozmente. /R

Le muestra a Jacob su pensamiento, sus normas y designios a Israel. No ha hecho nada igual con ningún pueblo, ni la ha confiado a otros sus proyectos./R
Segunda Lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios (1, 3-6. 15-18)

Bendito sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos ha bendecido en Él con toda clase de bienes espirituales y celestiales. Él nos eligió en Cristo, antes de crear el mundo, para que fuéramos santos e irreprochables a sus ojos, por el amor, y determinó, porque así lo quiso, que, por medio de Jesucristo, fuéramos sus hijos, para que alabemos y glorifiquemos la gracia con que nos ha favorecido, por medio de su Hijo amado. Me he enterado de la fe de ustedes en el Señor Jesús y del amor que demuestran a todos los hermanos, por lo cual no dejo de dar gracias por ustedes, ni de recordarlos en mis oraciones, y le pido al Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, que les conceda espíritu de sabiduría y de reflexión para conocerlo. Le pido que les ilumine la mente para que comprendan cuál es la esperanza que les da su llamamiento, cuán gloriosa y rica es la herencia que Dios da a los que son suyos. Palabra de Dios.

Evangelio
Lectura del Santo Evangelio según Juan (1, 1-18)

En el principio ya existía aquel que es la Palabra, y aquel que es la Palabra estaba con Dios y era Dios. Ya en el principio Él estaba con Dios. Todas las cosas vinieron a la existencia por Él y sin Él nada empezó de cuanto existe. Él era la vida, y la vida era la luz del los hombres. La luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no la recibieron.

Hubo un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan. Este vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio del él. El no era la luz, sino testigo de la luz.

Aquel que es la Palabra era la luz verdadera, que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba; el mundo había sido hecho por Él y sin embargo, el mundo no lo conoció.

Vino a los suyos y los suyos no lo recibieron; pero a todos los que lo recibieron les concedió poder llegar a ser hijos de Dios, a los que creen en su nombre, los cuales no nacieron de la sangre, ni del deseo de la carne, ni por voluntad del hombre, sino que nacieron de Dios.

Y aquel que es la Palabra se hizo hombre y habitó entre nosotros. Hemos visto su gloria, gloria que le corresponde como Unigénito del Padre lleno de gracia y de verdad.
Juan el Bautista dio testimonio de Él, clamando: “A Éste me refería cuando dije: ‘Él que viene después de mí, tiene precedencia sobre mí, porque ya existía antes que yo’ ”.

De su plenitud hemos recibido todos gracia sobre gracia. Porque la ley fue dada por medios de Moisés, mientras que la gracia y la verdad vinieron por Jesucristo. El Hijo unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha revelado.

Meditación Dominical

Calendario en Agenda

  • 1er. Domingo de Mes - Hora Santa Reparadora a la Divina Misericordia, 3:00pm.
  • 2do. Sábado de Mes - Noches de Adoración y Alabanza 8:00pm.
  • 2do. Domingo de Mes - Misa Devotos de la Virgen de la Altagracia, 11:00am.
  • 4to. Domingo de Mes - Misa OFS, 9:00am.
  • Martes Antonianos, Todos los martes de 11:00am. a 12:00pm. en la Capilla del Santísimo Sacramento
  • Todos los Domingos - Reunión Grupo de Jóvenes - Iniciando con la Misa de 9:00am.
  • Todos los miércoles, Reunión Movimiento Juan XXIII, 7:00pm.
  • Todos los jueves, Círculo de Oración, 7pm.
  • Todos los Sábados, Limpieza del Templo Parroquial, desde las 8:00am.

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